La ecografía de tamizaje genético entre las 11 y 14 semanas de gestación es un estudio fundamental del primer trimestre que permite evaluar el desarrollo inicial del bebé y estimar el riesgo de alteraciones cromosómicas, como síndrome de Down, trisomía 18 y trisomía 13.
Este examen combina la valoración ecográfica detallada del feto con datos clínicos maternos, brindando información temprana y confiable para un adecuado seguimiento del embarazo, siempre bajo criterios médicos especializados en medicina materno-fetal.